Healthy Habs, No Diets

Mi niño no quiere comer verduras… ¿qué hago?

Giselle Cantú

Lic. en Nutrición

“Y si llevo a mi niño al nutriólogo, ¿el me podrá ayudar a que mi hijo pueda comer verduras?”

En mi humilde opinión, esa no es la solución. Solamente sería una solución a corto plazo.

Esta situación de que los niños no quieren comer verduras, la pondré con el siguiente ejemplo:

“Cuando las maestras regañan a tu niño, porque le dijo una mala palabra a otro niño, ¿de dónde creen que el niño lo aprendió?

Cuando el niño no quiere comer verduras, ¿de dónde creen que lo aprendió?”.

Si en casa no se acostumbra el consumo de verduras, entonces el nutriólogo no servirá de nada en “la labor de convencimiento” para que su hijo pueda comer verduras.

Algo que quiero hacer énfasis es que ustedes como padres, si realmente quieren que sus hijos coman verduras, sean el ejemplo para ellos y cómanlas. Que sus hijos vean que ustedes se alimentan y nutren de ellas.

“¿Pero yo si como verduras, por qué mi niño no quiere comer?”

Probablemente en casa, las verduras son vistas como “alimento cuando estoy a dieta”, “alimento para llenar”, “alimento para engañar a mi cuerpo cuando tengo antojo de algo dulce”. En sí, las verduras probablemente se relacionan en casa con emociones negativas o de disgusto. Creo que sus niños son muy sabios y eligen los alimentos que ustedes relacionan en casa con felicidad.

Las pobres verduras han tenido una mala reputación todo este tiempo de ser aburridas. Los invito a que vean a las verduras como el alimento principal del plato, no como “la guarnición” o “comeré tantitas verduras para llenar”. Claro, la proteína, el carbohidrato y la grasa ahí siguen, esas no se van.

Pero recuerden que las verduras son las que harán que todas tus funciones metabólicas se encuentren de manera óptima, en otras palabras, vivir con calidad.

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