Healthy Habs, No Diets

Cuando tu cena se convierte en una merienda después de comer

Giselle Cantú

Lic. en Nutrición

Hoy en día tengo 20 semanas de embarazo y siento que el hambre es cada vez mayor. Me di cuenta que mi hambre aumentaba porque ya no tenía ganas de comerme, como snack, una simple fruta con nueces o una galleta, como lo hacía antes del embarazo.

Ahora tenía antojo de algo más consistente, como un cereal, claro con la fruta incluida, pa’ que amarre, aprovechando que tenía las frutas disponibles que hice para mi “Gender Reveal”, ¡ah! y con leche de vaca, porque la de almendras no la soporto ahorita.

Oh, y para eso solamente había pasado 1 hora y media después de haber comido, y Giselle ya tenía hambre de un cereal. Soy mala como Teresa, porque rompí dos reglas muy arraigadas en el mundo del fitness: Volver a comer una comida completa después de comer y consumir leche de vaca. Les confieso que fue una gran satisfacción al terminarme el cereal y sin sentimiento de culpa.

¿Giselle, pero por qué presumes esto? ¿Tú por ser nutrióloga deberías de enseñarnos a cómo evitar subir de peso durante el embarazo? ¿Por qué comiste un cereal después de comer?

Después de ser mala como Teresa con orgullo, ahora me convertiré en Lolita Ayala…

“Acompáñenme a ver esta triste historia”…

Antes de estar embarazada, recuerdo que consulté a una chica (también embarazada) que me decía que quería hacer lo posible por ya NO subir más de peso. Recuerdo que le comenté que bajar de peso no era lo más recomendable durante un embarazo, así que le sugerí un cambio en la calidad de su alimentación. Le hice un menú basado “en sus gustos”.

Me arrepiento de haber hecho ese menú. Definitivamente esto es un ejemplo, donde la práctica y la experiencia le gana a la teoría.

Para hacer un menú se tienen que calcular calorías. ¿Tú crees que la embarazada todos los días comerá la misma cantidad de calorías? Va a ver días que el menú te quedará corto, es decir tendrás más hambre, por X factores, y habrá otros días que el menú te quedará grande, es decir tendrás menos hambre, debido a ascos o porque simplemente no tenías hambre.

Ahora, aquí viene lo interesante… ¿tú crees que la embarazada, comerá exactamente lo que la nutrióloga le ponga en el menú, aunque se haya basado en los gustos de la paciente? Los antojos son reales, y los ascos también son reales. Por más que quieras seguir un plan al pie de la letra, la neta es imposible. Y eso que una vez unos conocidos, hace como dos años me apodaron “la Reina de las Dietas”, así es, ni la reina de las dietas pudo seguir una dieta. Y jamás volveré a seguir una.

Como embarazada te das cuenta que tus antojos, hablan por sí mismos. Se dice que cuando tienes un antojo muy específico, es porque tu cuerpo busca el nutrimento que caracteriza a ese alimento. Aquí tu bebito manda, no tus esfuerzos por ser una mamá fit.

Para mí, el segundo mes de embarazo ha sido en el cuál más náuseas llegué a tener. Al tener náuseas fuertes, casi no comes durante el día, y mágicamente las náuseas desaparecían en la noche. ¿Ustedes que creen que alimentos se me antojaban en la noche después de no comer casi nada durante todo el día? Los más calóricos y grasosos que pudiera encontrar.

Con este ejemplo, entendí, porque NUNCA hay que discriminar a un alimento como bueno o malo. Porque con este ejemplo entendí, que mi cuerpo pedía A GRITOS recuperar todo lo que no comió durante el día, y comprendí que en estos momentos mi alimento grasoso y calórico era lo mejor para mí, una embarazada con náuseas, porque mi cuerpo era lo que pedía para estabilizarse.

Habrá días que también se te antojaran otros alimentos más frescos como una fruta o ensalada, o alimentos con más consistencia como un pan, o en este caso, un cereal con fruta y leche, en el cual combina la sensación de algo fresco y consistente a la vez, algo que llene.

Mi embarazo me ha hecho aprender bastante, me ha hecho entender que mi cuerpo NUNCA se equivoca, que mi cuerpo pide de lo que tiene antojo y te rechaza con náuseas, lo que de plano no quiere en esos momentos. No por mala onda, sino por necesidad.

También entendí, que mi cuerpo es el que manda en el embarazo, porque existe alguien mágico que le pide las cosas, y sí, es ese bebito que se está creando dentro de ti, que después de tanta espera, pasará a estar en tus brazos agradecido porque simplemente lo escuchaste en todo momento.

Gracias por leerme.

-Giselle

 

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