Muere Lourdes Ruiz, la «reina del albur” de Tepito»; ¿Quién era?


El deceso fue dado a conocer a través de redes sociales. (Cortesía)

CIUDAD DE MÉXICO.- La secretaria ejecutiva adjunta del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Eunice Rendón, informó sobre el fallecimiento de Lourdes Ruiz, “La reina del albur”, quien residía en el Barrio Bravo de Tepito.

A través de redes sociales, Rendón señaló que lamenta la muerte de Ruiz, ya que le enseñó “la grandeza del Barrio Bravo” y la gente que ahí habita.

La alcaldía Cuauhtémoc también expresó su pésame ante el deceso de Ruiz Baltazar, a quien llamó “una luchadora social, una mujer fuerte, originaria y auténtica que siempre estuvo para ayudar y respaldar a nuestro barrio Tepito.

“Nuestro más sentido pésame a sus familiares y amigos”.

“Vivimos muchas aventuras y proyectos a favor del barrio”, escribió en su cuenta de Twitter y puntualizó que “La reina del albur” siempre será recordada por “su mágica personalidad”.

La pagina de Facebook “Safari en Tepito” también anunció la muerte de la mujer y señaló que será velada en la capilla alterna de los Funerales García, ubicados en la calle Versalles y General Prim, en la colonia Juárez.

La alcaldía Cuauhtémoc también expresó su pésame ante el deceso de Ruiz Baltazar, a quien llamó “una luchadora social, una mujer fuerte, originaria y auténtica que siempre estuvo para ayudar y respaldar a nuestro barrio Tepito.

“Nuestro más sentido pésame a sus familiares y amigos”.

¿Quién era la Reina del Albur?

Lourdes Ruiz, Campeona Nacional del Albur nació en 1971, creció en el Barrio Bravo de Tepito, era conocida también como “La Verdolaga Enmascarada” y formaba parte de las Siete cabronas e invisibles de Tepito.

Se ganó el mote de “Reina del Albur” en 1997 durante un torneo denominado “Trompos y Pirinolas” del cual salió invicta.

La Reina del Albur tenía un puesto de ropa interior entre las calles de Aztecas y Fray Bartolomé. “Vendo calzones de bajo color y si la gente lleva dinero, pues mamelucos”, decía cuando le cuestionaban.

Además de su puesto de ropa, Lourdes impartía diplomados sobre el albur en Peralvillo 55, avalados por Conaculta, Bellas Artes y la SEP. Tenían una duración de 4 clases a la semana durante un mes, al término los estudiantes entregaban un ensayo para acreditar el diplomado.

También escribió un libro de título con doble sentido, “Cada vez que te veo, palpito”, un texto editado por Grijalbo, con muchos sinónimos y una guía básica para empezar a alburear, palabras para jugar con el doble sentido y un poco de historia, pues el albur comenzó con los mexicas y aztecas, decía la reina.

La “Cabrona de Tepito” vivió en La Fortaleza, una vecindad de Tepito con 180 departamentos y cuatro salidas.

Cuando apenas era una niña se cayó de un pasamanos, se pegó en la ingle y se hizo un tumor canceroso, en quimioterapia, una doctora le decía que no pasaría de los 15 años, pero se equivocó.

A los 13 años su misma madre le compró una urna donde se depositan las cenizas de los muertos, ella señalaba que la usaba de alcancía ya que el cáncer no la mató en esos años.

Decía que desde joven esperaba la muerte y… “por eso la droga y el alcohol”.

Sufrió un gran golpe cuando se enteró de que su mamá autorizó que le quitaran la matriz.

Como regalo para sus 15 años su mamá se la llevó a Europa, donde según decía hizo mucho dinero vendiendo videocaseteras.

El albur se encuentra en la lista del Patrimonio Cultural de la Ciudad de México, incluso desde hace algunos años se destinó el Primero de marzo como el Día Nacional del Albur.

Lourdes Ruiz forma parte de las Siete Cabronas e Invisibles de Tepito, un documental de Mireia Sallarés publicado en 2009, en el que retrata a siete heroínas disidentes que se han enfrentado a injusticias y al sistema patriarcal.

 

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