Michelle Obama, Lady Gaga y la reina Rania, seducidas por diseños colombianos


Fotografía del 1 de abril de 2019 de una modelo exhibiendo un diseño de Juan Pablo Socarras durante un desfile privado en su apartamento de Bogotá (Colombia). EFE

BOGOTÁ.- En las calles del mundo es posible ver hoy piezas de diseñadores colombianos que han conquistado el exigente gusto de personalidades como la ex primera dama estadounidense Michelle Obama, la reina Rania de Jordania y la cantante y actriz Lady Gaga gracias a las historias que cuentan sus creaciones.

Del «despertar» de la moda hecha en el país andino dan cuenta los 939,5 millones de dólares en exportaciones que tuvo el sector en 2018 y que equivalen a un crecimiento del 2 % frente al año anterior.

Ese incremento, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), se dio principalmente en las categorías confecciones, que aportó 516,8 millones de dólares; textiles, con 208,2 millones de dólares, y manufacturas de cuero, que acumuló 57,1 millones de dólares.

Si bien Estados Unidos, Ecuador y México son los tres principales compradores de las prendas elaboradas en Colombia, y los jeans, las fajas y los corpiños los artículos que más se venden, lo cierto es que cada día las piezas de diseñador ganan nuevos espacios internacionales.

De este modo, han sido noticia el bogotano Esteban Cortázar por diseñar el colorido traje corto, en chaquiras, con el que se presentó el pasado diciembre la cantante Beyoncé en el Festival Global Citizen, que se celebró en honor a Nelson Mandela.

La polémica Lady Gaga, ganadora este año del premio Óscar a la mejor canción por «Shallow» y reconocida con nueve Grammys desde que comenzó su carrera, optó por un atuendo de la caleña Johanna Ortiz para la portada de la revista Hollywood Reporter, en donde apareció este enero con un vestido largo, rojo y con enormes mangas.

A la ya interminable lista de admiradoras de los diseños colombianos se sumó Michelle Obama, quien también seleccionó este mes un vestido de Ortiz, negro y anudado en el frente, para un acto público.
Asimismo, la reina Rania de Jordania se dejó seducir por una camisa y una falda de Silvia Tcherassi que rompieron los esquemas al combinar cuadros y rayas, una mezcla considerada «imposible».

Precisamente, en entrevista con Efe Tcherassi aseguró que «la moda colombiana está pasando por un momento increíble», que comenzó hace 15 años cuando fue invitada a llevar su ropa a Milán y París, en un hecho que para los expertos le abrió las puertas del mundo al diseño latinoamericano.

Para la barranquillera, que también ha trabajado para Máxima de Holanda y la princesa Olympia de Grecia, en Colombia hay «grandes nombres» y «gente muy trabajadora en la moda», un sector en el que no solamente se debe ser talentoso sino «perseverante porque para alcanzar el éxito hay que reinventarse y estar vigente».

Esa permanente renovación ha permitido que Colombia tenga el potencial para posicionarse como uno de los principales proveedores de la región, ya que 1.354 empresas exportaron sus productos con valores iguales o superiores a 10.000 dólares cada una en 2018.

En Latinoamérica, Colombia es el octavo exportador de confecciones y calzado; el séptimo de textiles y el cuarto en manufacturas de cuero, por lo que las expectativas de escalar posiciones no se detienen.

En ese sentido, Nina García, editora en jefe de la revista Elle y jurado del programa de telerrealidad estadounidense «Project Runway», aseguró hoy a Efe en el Bogotá Fashion Week (BFW), que se extenderá hasta mañana, que la evolución que ha visto en el país consiste en que «los diseñadores están encontrando su estilo».

En palabras de la colombiana, lo anterior es precisamente el punto crucial que «les dará su espacio en la industria a nivel internacional», en donde «el fenómeno creativo debe estar basado en la autenticidad, la reinvención y la búsqueda constante de inspiración».

Y es que, para Edgardo Osorio, director de la marca de zapatos Aquazzura, considerada la favorita de celebridades como Meghan Markle, Nicole Kidman y Jennifer Lawrence, «el crecimiento de una empresa de moda no se debe medir por tiempos sino con estrategias que ayuden a crecer bien».

Por ello, agregó el barranquillero, «es mejor hacer las cosas con calma y bien hechas, que correr», porque lo realmente importante es «brindarle lo mejor a los consumidores, pensando siempre en la comodidad y en el estilo que caracteriza a cada producto».

Más allá de eso, el diseñador bogotano Juan Pablo Socarrás, que hace parte de la rueda de negocios organizada por la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) como parte del BFW, consideró que «el mundo entero se está enamorando de la moda colombiana».

De hecho, comentó que gracias a los «grandes representantes» de la industria se ha mostrado que en el país hay «otras noticias, más bonitas», que se fundamentan en las «historias» positivas, la mezcla cultural y el orgullo por las raíces para que la moda hecha en Colombia sea actualmente «viral».

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