Dámaso López narra favores a “El Chapo” cuando estuvo en Puente Grande


Para sorpresa de muchos identificó a Guzmán Loera como su "compadre" y aseguró haber tenido una relación muy cercana con "El Chapo", quien fue el padrino de la boda de uno de sus hijos. EFE

NUEVA YORK.- Dámaso Alonso Núñez, uno de los principales lugartenientes de Joaquín «El Chapo» Guzmán Loera, está hoy en la silla de los testigos en el proceso por narcotráfico contra el capo, desde donde saludó a su «compadre» colocando su mano con el puño cerrado sobre su corazón.

Guzmán Loera, que estaba de pie en la corte de Brooklyn (Nueva York), se sentó cuando su amigo le saludó y un alguacil le pidió que se pusiera nuevamente de pie hasta que ordenase lo contrario el juez Brian Cogan.

Desde que comenzó el proceso contra «El Chapo» el pasado noviembre, socios del acusado, que fueron sus amigos cercanos, han testificado en su contra a cambio de una reducción de su sentencia y a cambio de poder traer a su familia a EE.UU por razones de seguridad.

Alonso Núñez, extraditado a EE.UU. a principios de 2017 y tras declararse culpable de narcotráfico, sentenciado a cadena perpetua el pasado noviembre, identificó al «Chapo» y a Ismael Zambada «El Mayo» como los líderes «igualmente» del cartel de Sinaloa.

Al llegar a la silla de los testigos, para sorpresa de muchos ya que era uno de los más esperados, identificó a Guzmán Loera como su «compadre», dijo que él trabajó para el Cartel de Sinaloa, contratado por el acusado, y aseguró haber tenido una relación muy cercana con «El Chapo», quien fue el padrino de la boda de uno de sus hijos.
También dijo que él bautizó a una de las gemelas que Guzmán Loera tiene con Emma Coronel, quien suele acudir diariamente al proceso judicial en la corte federal en Brooklyn.

Dámaso Alonso declara todavía en Nueva York después de que haya finalizado hoy el testimonio de la exdiputada mexicana Lucero Sánchez, examante del «Chapo», quien aseguró que la idea de hacerse a un carné falso para visitar al narcotraficante en la cárcel en 2014 fue del propio jefe narco, y desveló que días antes de ser apresado, en febrero de ese año, el mexicano tenía miedo a ser detenido.

También le permitió a Guzmán que tuviera teléfono celular. A cambio de éstos y otros favores, “El Chapo” le pagaba, le compró una casa y cubrió los gastos del cuidado médico de un hijo de López que se accidentó.

La fiscalía presentó una carta de amor enviada por el Chapo desde la prisión a Sánchez, cuando todavía era diputada, en la que explicaba su plan para la visita en la prisión mexicana del Altiplano, donde el procesado fue internado en febrero de 2014.

Sánchez indicó que mantuvo comunicación con el acusado mientras estuvo en la cárcel a través de cartas y de su entonces abogado, Manuel Ozuna.

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